Durante la época de los sesentas, un grupo de escritores latinoamericanos incursionó en la búsqueda de nuevos métodos de escritura. Borges, quizás uno de los autores más representativos, dedicó varios de sus cuentos a contar historias de maneras diferentes.
"El Jardín de los Senderos que se bifurcan" aborda como principio la tabularidad. La historia trata sobre la construcción de una novela interminable y un laberinto sin un verdadero fin. Todos creían que se trataba de dos piezas diferentes cuando en realidad era uno solo.Cualquier entrada, todos los finales eran posibles.